Delfina Gómez sufre una caída tras el Grito de Independencia en Toluca
TOLUCA, Estado de México. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez protagonizó un momento inesperado la noche del 15 de septiembre, al sufrir una caída a las afueras del Palacio de Gobierno, minutos después de haber encabezado la ceremonia oficial del Grito de Independencia ante cerca de 30 mil personas reunidas en la Plaza de los Mártires.
Cómo ocurrió
Tras dar el tradicional Grito desde el balcón central del recinto —donde ondeó la bandera nacional y cerró su arenga con la frase “¡Viva nuestra soberanía!”—, la mandataria estatal salió del edificio para saludar a los asistentes que permanecían en el exterior. Fue durante ese trayecto cuando dio un mal paso, perdió el equilibrio y cayó al suelo, frente a decenas de ciudadanos que grababan el momento con sus teléfonos y ante la mirada de su equipo de seguridad.
Personal cercano se acercó de inmediato para ayudarla a incorporarse. De acuerdo con los videos difundidos en redes sociales, la gobernadora se levantó sin mayor contratiempo y continuó con las actividades programadas, incluido el saludo a la gente congregada frente al Palacio de Gobierno. No se reportó que haya requerido atención médica ni que el incidente haya interrumpido de forma prolongada los festejos.
El contexto de la noche
La ceremonia, por el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, contó con un amplio operativo de seguridad: la Secretaría de Seguridad del Estado de México desplegó 1,224 elementos, además de vehículos, motocicletas y ambulancias, con apoyo de Protección Civil y del Servicio de Urgencias del Estado de México (SUEM), que dispuso tres unidades de rescate urbano y quince ambulancias. Tras el Grito, los asistentes disfrutaron de un espectáculo de drones y pirotecnia, así como presentaciones musicales, entre ellas la de la Orquesta Sinfónica del Estado de México.
La caída, pese a lo aparatoso del momento, no pasó de un susto: las imágenes muestran a la gobernadora reincorporándose por sí misma para retomar la noche sin señales visibles de lesión.